Aceptación y apoyo

Aceptación y apoyo

Afrontar el trastorno dismórfico corporal puede ser un desafío. Habla con tu médico o terapeuta acerca de mejorar tus destrezas de afrontación y formas para enfocarte en identificar, vigilar y cambiar los pensamientos negativos sobre tu apariencia.

Considera estos consejos para ayudarte a afrontar el trastorno dismórfico corporal:

 

  • Escribe en un diario.
  • Esto puede ayudarte a expresar tu dolor, ira, miedo u otra emoción.

  • No te aísles.
  • Trata de participar en actividades normales y reúnete con familiares o amigos con regularidad

  • Cuídate.
  • Come alimentos saludables, mantente físicamente activo y duerme lo suficiente.

  • Lee libros de autoayuda y autoconfianza.
  • Considera hablar sobre ellos con tu médico o terapeuta.

  • Únete a un grupo de apoyo.
  • Conéctate con otros que estén enfrentando desafíos similares.

  • Mantente enfocado en tus metas.
  • La recuperación es un proceso en curso. Mantente motivado, conservando tus metas de recuperación en mente.

  • Aprende métodos de relajación y estrés.
  • Intenta técnicas de reducción de estrés, como la meditación, yoga o taichí.

  • No tomes decisiones importantes cuando te sientas desesperado o angustiado.
  • Podrías no estar pensando claramente y arrepentirte de tus decisiones más tarde.

 

¿Dónde puede buscar ayuda?

 

En la Ciudad de México, la red de servicios médicos cuenta con hospitales y centros de salud para la atención ciudadana. Ubica los más cercanos y no dudes en solicitar sus servicios.

Estilo de vida y remedios caseros

Estilo de vida y remedios caseros

 

En la mayoría de los casos, el trastorno dismórfico corporal es difícil de tratar sin ayuda profesional. Pero puedes hacer por ti mismo algunas cosas que se agregarán a tu plan de tratamiento, como:

 

     

  • Apegarte a tu plan de tratamiento.
  • No faltes a tus sesiones de terapia, aun si no te sientes con ganas de asistir.

  • Tomar los medicamentos de acuerdo con las instrucciones.
  • Aun si te sientes bien, resiste cualquier tentación para no tomar tus medicamentos. Si los dejas, pueden regresar los síntomas. Al dejar el medicamento repentinamente podrías también experimentar síntomas similares a los de la abstinencia.

  • Aprender acerca de tu afección.
  • La educación sobre tu trastorno dismórfico corporal puede empoderarte y motivarte a mantener tu plan de tratamiento.

  • Poner atención a las señales de alarma.
  • Trabaja con tu médico o terapeuta para aprender qué podría disparar tus síntomas; haz un plan para que sepas qué hacer si regresan. Contacta a tu médico o terapeuta si notas cualquier cambio en los síntomas o cómo te sientes.

  • Activarte.
  • La actividad física y el ejercicio pueden ayudar a manejar muchos síntomas, como la depresión, el estrés y la ansiedad; puede contrarrestar también los efectos de algunos medicamentos psiquiátricos que pueden causar aumento de peso. Considera caminar, trotar, nadar, adoptar la jardinería u otra forma de actividad física que disfrutes.

  • Evitar las drogas y el alcohol.
  • El alcohol y las drogas ilegales pueden empeorar los síntomas de la enfermedad mental o interactuar con los medicamentos.

  • Conseguir atención médica de rutina.
  • No descuides las revisiones ni faltes a las citas con tu médico familiar, en especial si no te sientes bien. Podrías tener un nuevo problema de salud que necesites atenderte o estar experimentando los efectos secundarios del medicamento.

 

Preguntas y respuestas

Preguntas y respuestas

 

¿Pasas mucho tiempo pensando sobre tu apariencia?



¿Te preocupa tanto tu imperfección percibida al grado de que domina tu vida?



¿Tu vida diaria se ha visto afectada por estos síntomas?



¿Has faltado al trabajo, a la escuela o a reuniones sociales, debido a una extrema conciencia de tu identidad?



¿Has tenido pensamientos suicidas debido a tu apariencia física, al menos en una ocasión?



¿Tienes algún pariente que haya sido diagnosticado con una enfermedad mental?



Es importante que te mantenga alerta de los síntomas, sobre todo si un miembro de tu familia padece de trastorno dismórfico coporal.

Es necesario que acudas al médico o que pidas ayuda a un familiar o persona de confianza.

Tratamientos y medicamentos

Tratamientos y medicamentos

 

El tratamiento del trastorno dismórfico corporal puede ser difícil, en especial si no eres un participante bien dispuesto y activo en tu atención, pero puedes tener éxito. Los dos principales tratamientos para el trastorno dismórfico corporal son la terapia cognitiva conductual y los medicamentos. Con frecuencia involucra una combinación de ambos.

 

Terapia cognitiva-conductual

 

La terapia cognitiva- conductual se enfoca en:

 

• Ayudarte a aprender acerca de tu afección y tus sentimientos, pensamientos, estado de ánimo y comportamiento

• Utilizar el conocimiento que obtienes en la psicoterapia, detener los pensamientos negativos automáticos y verte de una manera más realista y positiva

• Aprender formas saludables para manejar impulsos o rituales, como verte al espejo o rascarte la piel

• Aprender otros comportamientos saludables, como formas para socializar con otros

Tú y tu terapeuta pueden hablar acerca del tipo de terapia que sea mejor para ti, tus metas para la terapia y otras cuestiones, como el número de sesiones y la duración del tratamiento.

 

Medicamentos

Aunque no existen medicamentos específicamente aprobados para tratar el trastorno dismórfico corporal, los medicamentos psiquiátricos utilizados para otras afecciones, como la depresión, pueden ser efectivos.

Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Debido a que se piensa que el trastorno dismórfico corporal es causado, en parte, por problemas relacionados con la serotonina química del cerebro, los ISRS son típicamente recetados. Los ISRS parecen ser más efectivos que otros medicamentos antidepresivos para el trastorno dismórfico corporal y pueden ayudar a controlar tus obsesiones y comportamientos repetitivos.

Otros medicamentos. En algunos casos, podrías beneficiarte de otros medicamentos además de tu antidepresivo principal. Por ejemplo, tu médico puede recomendar que tomes un antisicótico además de un ISRS, si tienes delirios relacionados con el trastorno dismórfico corporal.

 

 

Factores de riesgo

Factores de riesgo

 

Ciertos factores parecen incrementar el riesgo para desarrollar o desencadenar la afección:

 

Factor Motivo  
Historia familiar

Tener parientes biológicos con trastorno dismórfico corporal

 

Experiencias
negativas

Experiencias negativas de vida, como burlas en la infancia

 

 
Personalidad

Rasgos de personalidad, incluyendo una baja autoestima

Social

Presión social o expectativas de belleza

 
Otros trastornos

Tener otro trastorno psiquiátrico, como ansiedad o depresión

Causas

Causas

 

No se conoce específicamente lo que causa el trastorno dismórfico corporal. Como muchas otras enfermedades mentales, puede ser el resultado de una combinación de causas:

 

Diferencias en el cerebro. Las anormalidades en la estructura cerebral o neuroquímica pueden desempeñar un rol en la causa de un trastorno dismórfico corporal.
Genes. Algunos estudios demuestran que el trastorno dismórfico corporal es más común en las personas cuyos miembros biológicos de la familia también tienen el trastorno, indicando que puede existir al menos un gen asociado con él.
Ambiente. Tu ambiente, experiencias de vida y cultura pueden contribuir al trastorno dismórfico corporal, en especial si involucran experiencias negativas acerca de tu cuerpo o autoimagen.

¿Cuándo ver al médico?

¿Cuándo ver al médico?

 

La pena y la vergüenza por tu apariencia podrían impedirte buscar tratamiento para el trastorno dismórfico corporal. Pero si tienes alguna señal o síntoma, consulta a tu médico, proveedor de salud mental u otro profesional de salud. El trastorno dismórfico corporal usualmente no mejora solo y, si no se trata, puede empeorar con el tiempo y llevarte a pensamientos y comportamientos suicidas.

Definición

Definición

 

El trastorno dismórfico corporal es un tipo de enfermedad crónica mental en la cual no puedes dejar de pensar en una imperfección en tu apariencia; imperfección que puede ser menor o imaginada, pero, para ti, tu apariencia parece tan vergonzosa que no quieres ser visto por nadie. Tu imperfección percibida te causa una angustia significativa y tu obsesión impacta en tu capacidad para funcionar en tu vida diaria.

Síntomas

Síntomas

 

Las señales y síntomas del trastorno dismórfico corporal incluyen:

 

  • Preocupación por tu apariencia física con extrema conciencia de la propia identidad
  • Examen frecuente de ti mismo en el espejo o lo opuesto: evitar totalmente los espejos
  • Sólida creencia de que tienes una anormalidad o defecto en tu apariencia, que te afea
  • Creencia de que otros se fijan en tu apariencia en forma negativa
  • Evitar las situaciones sociales
  • Necesidad de mantenerte sin salir de casa
  • Necesidad de buscar una confirmación reiterada de otros sobre tu apariencia
  • Procedimientos cosméticos frecuentes con poca satisfacción
  • Acicalamiento excesivo, arrancarte el cabello, rascarte la piel o hacer ejercicio excesivo en un esfuerzo fallido para mejorar la imperfección
  • Necesidad de dejar crecer la barba, utilizar maquillaje en exceso o vestirte para camuflar las imperfecciones percibidas
  • Comparación de tu apariencia con la de otros
  • Renuencia para aparecer en fotografías

 

Las características comunes con las que se obsesionan las personas incluyen:

  • Cara, como la nariz, complexión, arrugas, acné u otras imperfecciones
  • Cabello, como apariencia, caída y calvicie
  • Piel y apariencia de las venas
  • Tamaño del busto
  • Tamaño y tono de los músculos
  • Genitales