Ejercicio al aire libre: ocho consejos inteligentes
Hacer ejercicio al aire libre es una de las ventajas del buen tiempo. Sin embargo, los ejercicios al aire libre requieren algunas precauciones.
Mantén tu programa de ejercicios seguro y eficaz con los siguientes consejos:
- Evita hacer ejercicio al mediodía. En su lugar, haz ejercicio por las mañanas o por las tardes cuando esté más fresco afuera y haya menos exposición al sol.
- Bebe suficiente agua. Los atletas pueden perder hasta 2 cuartos de galón (1,89 litros) de agua cada hora durante la práctica de ejercicios intensos en temperaturas altas. Los requerimientos de líquido varían ampliamente y dependen de diferentes factores, como la duración, la intensidad del ejercicio y la temperatura exterior.
- Usa protector solar. Usa un protector solar de amplio espectro que tenga un factor de protección solar mínimo de 30, incluso en los días nublados. Aplícate abundante cantidad de protector solar y vuelve a aplicarlo cada dos horas, o con más frecuencia si nadas o sudas.
- Usa ropa con protección solar. Usa un sombrero y ropa de colores claros y suelta que absorba la humedad.
- Cuídate por la noche. Si caminas o trotas de noche, usa colores brillantes o cinta reflectante para ser más visible.
- Usa calzado apropiado. Usa calzado apropiado. Usa un calzado que esté diseñado para tu deporte o ejercicio específico. Debes sentirte cómodo con el calzado deportivo. Por ejemplo, para caminar, elige un calzado con una plantilla ortopédica adecuada, un tacón firme, y suelas gruesas y flexibles para amortiguar los pies.
- Ten cuidado de no deshidratarte. Conoce los signos y síntomas de la deshidratación, un factor clave en el agotamiento por calor y la insolación. Los signos y síntomas incluyen sed extrema, micción menos frecuente y boca seca. También incluyen mareos, calambres musculares y debilidad. Trata de no llegar al punto en el que sientas sed. Si tienes sed, es posible que ya sea tarde para beber suficiente líquido.
- Debes estar atento a los signos de agotamiento por calor. Si experimentas signos y síntomas de agotamiento por calor, deja de hacer ejercicio inmediatamente. Busca un lugar fresco para descansar y bebe mucho líquido. Los signos y síntomas incluyen piel fría, húmeda y erizada cuando se está al calor. También incluyen calambres musculares, pulso débil, náuseas y mareos. El dolor de cabeza, la sensación de desmayo y la sudoración excesiva también son síntomas de agotamiento por calor.


Si has estado inactivo durante mucho tiempo, vuelve a empezar de a poco. Dedica tiempo extra a tus rutinas de precalentamiento y enfriamiento.