Causas

Causas

El virus sincicial respiratorio ingresa al cuerpo a través de los ojos, la nariz o la boca. Se trasmite fácilmente por el aire en gotitas respiratorias infectadas. Tú y tu hijo pueden infectarse si alguien con el VRS tose o estornuda cerca de ustedes.

El virus también se trasmite a otros a través del contacto directo, como al dar la mano. Puede sobrevivir durante horas sobre los objetos duros, como las encimeras, las barandas de la cuna, y los juguetes. Si te tocas la boca, la nariz o los ojos después de tocar un objeto contaminado, es muy probable que te infectes con el virus.

La persona infectada es más contagiosa durante aproximadamente la primera semana después de la infección. Pero en los bebés y las personas con inmunidad debilitada, el virus quizás continúe propagándose aun después de que los síntomas desaparezcan, por hasta cuatro semanas.

Tratamiento

Tratamiento

El tratamiento del virus sincital respiratorio generalmente comprende medidas de cuidado personal para que tu hijo se sienta más cómodo. Sin embargo, en casos de síntomas graves, es posible que sea necesaria la atención hospitalaria.

Atención complementaria

Tu médico puede recomendarte medicamentos de venta libre para bajar la fiebre. El uso de gotas nasales salinas y de una ventosa puede ayudar a destapar una nariz congestionada. Es posible que el médico recete un antibiótico si existe una complicación bacteriana como neumonía bacteriana.

Atención hospitalaria

Si la infección con el VSR es grave, quizás sea necesaria una internación en el hospital. Los tratamientos en el hospital pueden comprender:

  • Líquidos intravenosos
  • Oxígeno húmedo
  • Un respirador (ventilación mecánica), raras veces

Autocuidados

Es posible que no logres acortar la duración de la infección por el virus, pero puedes aliviar algunos signos y síntomas.

Si tu hijo tiene el virus respiratorio sincicial, haz todo lo posible por distraerlo o reconfortarlo; abrázalo, léele un libro o juega con él a un juego tranquilo. Otros consejos para aliviar los síntomas:

  • Humidifica el aire que respira. Mantén el cuarto caliente, pero no demasiado.
  • Bebe mucho líquido. Continúa amamantando o alimentando con biberón al lactante como lo harías normalmente.
  • Prueba con gotas nasales de solución salina. Las gotas de venta libre son un método seguro y efectivo de aliviar la congestión, aun para los niños.
  • Utiliza analgésicos de venta libre. Los medicamentos de venta libre para el dolor pueden ayudar a reducir la fiebre y aliviar el dolor de garganta.

Diagnóstico

Diagnóstico

Tu médico puede sospechar que tienes el virus sincicial respiratorio según los hallazgos de una exploración física y la época del año en la que aparezcan los síntomas. Durante el examen, el médico puede escuchar los pulmones con un estetoscopio en busca de sibilancia al respirar u otro sonido anormal.

Generalmente no se necesitan análisis de laboratorio ni pruebas por imágenes. Pero pueden ayudar en el diagnóstico de las complicaciones del virus sincicial respiratorio o descartar otras enfermedades que puedan causar síntomas similares. Algunas de las pruebas son:

  • Análisis de sangre para controlar el recuento de los glóbulos blancos o determinar si hay virus, bacterias y otros microbios presentes
  • Radiografías de tórax para verificar si tienes inflamación de los pulmones
  • Exudados de secreciones del interior de la boca o la nariz para ver si hay signos del virus
  • Oximetría de pulso, un monitor indoloro en la piel, para detectar niveles de oxígeno más bajos de lo normal en la sangre

Prevención

Prevención

Estos hábitos pueden ayudar a prevenir el contagio con esta infección:

  • Lavarse las manos con frecuencia. Enseña a tus hijos la importancia de lavarse las manos.
  • Evitar la exposición. Cúbrete la boca y la nariz al toser o estornudar. Limita el contacto que tenga tu bebé con las personas que tienen fiebre o están resfriadas.
  • Mantener todo limpio. Asegúrate de limpiar las superficies en la cocina y el baño, los pestillos de las puertas, y cualquier asa o mango que se toque. Pon los pañuelos descartables usados en la basura inmediatamente.
  • No compartir el vaso para beber con otros. Usa tu propio vaso o usa vasos desechables cuando estés enfermo o lo esté otra persona. Escribe el nombre de cada persona en su vaso.
  • No fumar. Los bebés que están expuestos al humo de tabaco corren más riesgo de tener el virus respiratorio sincitial con la probabilidad de síntomas de más gravedad. Si fumas, nunca lo hagas dentro de la casa ni en el automóvil.
  • Lavar los juguetes de manera regular. Lávalos especialmente si tu hijo está enfermo, o lo está un compañero suyo de juegos.

Síntomas

Anemia por deficiencia de hierro

La anemia por deficiencia de hierro es un tipo frecuente de anemia, trastorno en el cual la sangre no tiene la cantidad suficiente de glóbulos rojos sanos. Los glóbulos rojos transportan oxígeno a los tejidos del cuerpo.

Como su nombre lo indica, la anemia por deficiencia de hierro se debe a la falta de hierro. En general, se puede corregir con suplementos de hierro. A veces es necesario realizar pruebas o tratamientos adicionales para la anemia por deficiencia de hierro, especialmente, si el médico sospecha que puede haber sangrado interno.

Síntomas

Inicialmente, la anemia ferropénica puede ser tan leve que pasa desapercibida. Pero a medida que el cuerpo se vuelve más deficiente en hierro y la anemia empeora, los signos y síntomas se intensifican.

Los signos y síntomas de la anemia ferropénica pueden incluir:

  • Fatiga extrema
  • Debilidad
  • Piel pálida
  • Dolor torácico, latidos cardíacos rápidos o falta de aliento
  • Dolor de cabeza, mareos o vértigo
  • Manos y pies fríos
  • Inflamación o dolor en la lengua
  • Uñas quebradizas
  • Antojos inusuales de sustancias no nutritivas, como hielo, tierra o almidón
  • Falta de apetito, especialmente en bebés y niños con anemia ferropénica
¿Cuándo consultar al médico?

Si tú o tu hijo desarrollan signos y síntomas que sugieren la presencia de anemia ferropénica, consulta a tu médico. La anemia ferropénica no es algo que se autodiagnostica o trata. Así que consulta a tu médico para obtener un diagnóstico en lugar de tomar suplementos de hierro por tu cuenta. Sobrecargar el cuerpo con hierro puede ser peligroso porque la acumulación excesiva de hierro puede dañar el hígado y causar otras complicaciones.