¿Cómo ser más resiliente? Movimiento consciente

¿Cómo ser más resiliente? Movimiento consciente

Cuando algo va mal, ¿tiendes a retroceder o derrumbarte?

Cuando tienes resiliencia recurres a la fuerza interior que te ayuda a recuperarte de alguna dificultad o reto. Si careces de resiliencia puedes obsesionarte con los problemas, considerarte una víctima, sentirte agobiado o adoptar mecanismos de adaptación que no son saludables.

La resiliencia no hace que los problemas desaparezcan, pero sí te da la capacidad de ver más allá de éstos, disfrutar la vida y manejar mejor el estrés. Si no tienes tanta resiliencia como te gustaría, puedes desarrollar habilidades para mejorar tu capacidad de recuperación. Imagina que acabas de tener un día estresante en el trabajo. Vas al gimnasio, te subes a la caminadora, repasas tu día y piensas en todo lo que te falta por hacer mañana.

Ahora imagina que acabas de tener un día estresante, pero en lugar de subir a la caminadora, sales a caminar al aire libre con un amigo y mantienen una maravillosa conversación para ponerse al día sobre sus vidas. Ambos formatos de ejercicio te ayudarán a manejar el estrés, pero tu enfoque mental es diferente en cada uno. El movimiento consciente consiste en darte cuenta de tus pensamientos mientras te ejercitas.

Cómo mejorar tu satisfacción laboral

En una economía con desafíos, puede que no consideres simplemente cambiar de trabajo, pero quizás sí puedas cambiar tu manera de pensar sobre tu trabajo para mejorar tu satisfacción laboral.

Piensa sobre lo que originalmente te llevó a tu actual trabajo y si puede ser un factor en tu falta de satisfacción laboral. Entender lo que te motiva en el trabajo puede ayudarte a remarcar tus expectativas y tomar decisiones para aumentar tu satisfacción.

Sin tener en cuenta por qué trabajas, existen estrategias que pueden ayudarte a darle una nueva vida a tu trabajo:

  • Crea nuevos retos.
  • Enseña a un compañero.
  • Expande tus habilidades con nuevos proyectos.
  • Aprende de tus errores y vuelve a intentarlo.
  • Sigue siendo positivo, a pesar de los días malos.
  • Sé agradecido. La gratitud puede ayudarte a focalizar lo que es positivo de tu trabajo.
  • Nutre tu pasión con actividades fuera del trabajo.

Maneja tu estrés

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Actívate

Toma en cuenta caminar, trotar, ir en bicicleta, nadar, levantar peso o cualquier otra actividad que te mantenga activo, y utilízala como herramienta para liberar estrés.tranquila y relajante al irte a dormir: escuchar música, meditar, entre otras opciones.

Conéctate con los demás y ríe.

El contacto social y la risa son buenos agentes contra el estrés ya que ayudan a tolerar los altibajos de la vida. Así que, ve a tomar café con un amigo, ríe y charla, escribe a un familiar o visita un lugar de tu agrado. La risa enciende y relaja tu respuesta al estrés.tranquila y relajante al irte a dormir: escuchar música, meditar, entre otras opciones.

Duerme suficiente

Cuando tienes demasiadas cosas que hacer se manifiesta un desequilibrio en el sueño. Asegúrate de tener una rutina tranquila y relajante al irte a dormir: escuchar música, meditar, entre otras opciones.

Evita el estrés con las siguientes recomendaciones:

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1. Mide el tiempo.

Levantarte temprano te ayudará a evitar horas de tráfico, el cual puede ser un causante de estrés.

2. Haz una lista de las tareas del día.

Analiza rápidamente las tareas a realizar durante el día para que estés preparado con todo lo necesario.

3. Establece prioridades.

Si no se da prioridad a lo realmente importante, te puedes distraer con tareas que pudiste haber dejado para otro momento.
Al final del día, cuando te des cuenta de que hiciste bastantes cosas, pero que no eran del todo importantes, te estresarás.

4. Toma tiempo para pensar.

Tómate el tiempo necesario en cada una de las tareas que realizas para no cometer errores.

5. Descansa al menos cada dos horas.

Toma al menos cinco minutos de descanso cada dos horas. Esto aumentará tu capacidad de concentración.

6. Organiza tu lugar de trabajo.

Saber dónde exactamente están tus cosas de trabajo y tener un área despejada evita el estrés.

Mamás sanas y felices: cómo equilibrar la vida laboral y la personal

Mamás sanas y felices: cómo equilibrar la vida laboral y la personal

Ten en cuenta estas ideas para encontrar un equilibrio entre el trabajo y tu vida personal:

Vigila tu tiempo. Presta atención a tus tareas diarias (personales y de trabajo). Establece prioridades y delega las que no te gustan o no puedes asumir. Comparte tus preocupaciones y posibles soluciones con tu jefe.

Aprende a decir que no. Ya sea que un compañero te pida que le ayudes con sus tareas o que la maestra de tus hijos te pida organizar una fiesta para la clase, di «no» respetuosamente. De esta manera tendrás más tiempo para aquellas actividades importantes para ti.

Separa el tiempo laboral del tiempo personal. Cuando estés con la familia, dedícate sólo a ellos.

Administra tu tiempo. Haz el súper en partes o poner una lavadora diaria. Pon los acontecimientos familiares en un calendario y lleva una lista de tareas diarias. Si organizas bien tu tiempo, podrás realizar todas tus actividades personales y laborales. Refuerza tu sistema de apoyo. En el trabajo, une fuerzas con los compañeros que puedan cubrirte, y viceversa, cuando surjan imprevistos. En casa, pide a amigos de confianza y familiares que te “echen una mano” con los niños y la casa cuando necesites trabajar horas extra.

Lleva una dieta saludable, incluye actividad física en tu rutina y duerme bien. Reserva tiempo para realizar una actividad que te guste, como leer.

Las ETS más frecuentes en México

Las ETS más frecuentes en México

De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), estas son las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes:

Virus del papiloma humano (VPH): Es la principal causa del cáncer cervicouterino. Algunos tipos de VPH pueden causar verrugas genitales.

Sífilis: La enfermedad puede durar años sin presentar síntomas. Es curable con antibióticos, pero el tratamiento no revierte los daños causados por la infección. Si no se trata adecuadamente puede ocasionar la muerte.

VIH: el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) origina un debilitamiento progresivo del sistema inmune. Este hace que el cuerpo sea más susceptible a infecciones, como algunos tipos de neumonía y cáncer.

Clamidia: En varones, puede ocasionar una sensación ardorosa al orinar y una secreción por la uretra. Las mujeres pueden experimentar ardor al orinar; puede aparecer una secreción delgada por la vagina, o dolor en la parte baja del abdomen.

Virus de hepatitis B: La hepatitis es la inflamación del hígado que provoca que este órgano no pueda limpiar las toxinas de la sangre. Algunas personas no presentan síntomas, pero cuando se presentan incluyen fatiga, fiebre, pérdida del apetito, náusea y vómito y dolor articular.

Gonorrea: Se caracteriza por la inflamación de las vías urinarias y los genitales que llegan a producir flujo en exceso. También puede presentarse en la garganta y el recto.

Herpes genital: El síntoma inicial es dolor o picazón de la piel alrededor del área afectada. No hay cura ni vacuna para el herpes.

El virus permanece latente en las áreas infectadas y se reactiva periódicamente. La enfermedad es muy contagiosa.

10 consejos para ser un buen papá

10 consejos para ser un buen papá

Ser un buen padre no es fácil: debes estar presente, saber impartir disciplina, dar un buen ejemplo y ser comprensivo sin mostrar debilidad. Te invitamos a ser un mejor papá con estos consejos:

1. Separa unos minutos de tu día para dedicarte exclusivamente a tus hijos: léeles un cuento antes de dormir, cenen juntos o preparen juntos la mochila.

2. Crea un ambiente familiar de amor y respeto: es importante que tus hijos vean que respetas a su mamá y que sigues las reglas de casa.

3. Enséñales con tu ejemplo: recuerda que tus acciones son más fuertes que tus palabras.

4. Habla con ellos: escucha sus intereses, sus miedos y sus dudas.

5. No escondas tu amor: muestra a tus hijos afecto y aceptación; eso les dará seguridad.

6. Educa a tus hijos con cariño y paciencia: no dejes que el enojo te domine. Pon reglas claras y justas, y si tus hijos las rompen, corrígelos negándoles sus actividades favoritas; nunca los golpees.

7. No sobreprotejas a tus hijos: hazles que pueden contar contigo siempre, pero déjalos tomar sus propias decisiones.

8. Aprovecha cada oportunidad para compartir momentos con tus hijos: vacaciones, fines de semana, tareas escolares, quehaceres de la casa, comidas, etc.

9. Enseña valores a tus hijos: respeto, honestidad, servicio, trabajo, ser agradecidos, trabajo en equipo, cuidado al medio ambiente.

10. Conserva recuerdos de tus momentos con tus hijos: toma fotos, videos, escríbeles cartas o mándales tarjetas de cumpleaños.

5 hábitos para perder peso:

5 hábitos para perder peso

Para un inicio rápido de tu pérdida de peso, integra estos cinco hábitos en tu rutina diaria:

1. Ingiere un desayuno sano, pero no excesivo. La gente que come un desayuno sano maneja su peso mejor que las personas que no desayunan. Además, evita que tengas demasiada hambre en el día.

2. Come muchas verduras y frutas, cuatro o más porciones de verduras diariamente y tres o más porciones de fruta. Tienen mucho volumen y pocas calorías. Puedes comer muchas de ellas y consumir menos calorías, y aun así sentirte satisfecho.

3. Consume granos enteros, como pan, pasta, avena y arroz integrales. Los granos enteros incluyen la semilla completa que está llena de vitaminas esenciales, minerales y fibras. Los granos enteros te ayudan a sentirte lleno al añadir fibra y volumen, lo cual te ayuda a perder peso.

4. Consume grasas saludables, como aceite de oliva, aceites vegetales y nueces. Son más saludables para el corazón.

5. ¡Muévete! Camina o ejercítate durante 30 minutos o más cada día. La actividad física quema calorías y permanecer demasiado tiempo sentado no es bueno para ti. Entre más actividad física realices, más calorías quemarás.

31 de mayo: Día Mundial sin Tabaco

31 de mayo: Día Mundial sin Tabaco

La nicotina del tabaco es lo que provoca dependencia al cigarro. Los fumadores tienen tasas mucho más altas de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y cánceres que los no fumadores.

¿Estás listo para iniciar una vida libre de humo? Establece la fecha en que dejarás de fumar. Cuando ese día llegue, haz lo siguiente:

  • Tira todos los ceniceros y encendedores.
  • Desecha todos tus cigarrillos.
  • Prepara tu “equipo de supervivencia” con sustitutos del cigarro, como goma de mascar, caramelos (bajos en calorías), palitos de canela o palillos de dientes.
  • Limpia tu auto.
  • Planea nuevas actividades y proyectos.
  • Haz planes con tu grupo de apoyo.
  • Haz una cita con tu dentista o con tu médico.
  • Compra los medicamentos recomendados por tu médico

Mantente saludable

Bebe agua en abundancia

El agua ayuda a mantener la temperatura normal del cuerpo y enfría los músculos activos. Para ayudar a recuperar los líquidos perdidos, bebe agua antes de tu actividad y después. No te confíe en la sed para que te diga cuándo necesitas beber agua. Durante el ejercicio el mecanismo de la sed queda suprimido.

Usa con precaución medicamentos analgésicos

Si estás tomando analgésicos, es más fácil que hagas esfuerzo excesivo y que dañe tus músculos, ligamentos o tendones sin percatarse.

Haz ejercicios de enfriamiento

Inmediatamente después del ejercicio aeróbico, permite que tu frecuencia cardiaca vuelva gradualmente a lo normal al hacer una actividad de baja intensidad durante tres a cinco minutos, como caminar con lentitud.

  • El estiramiento luego de hacer ejercicio también es importante. Ayuda a mantener los músculos flexibles y evita dolorimiento y agarrotamiento de los músculos. Puedes usar los mismos ejercicios de estiramiento que usaste para calentar.

Toma precauciones en clima caluroso

Cuando hagas ejercicio en clima caluroso, es importante que tomes precauciones para evitar estrés por calor.

  • En días calurosos, circula más sangre por la piel para disipar el calor. Como resultado, hay menos sangre disponible para los músculos, de modo que la frecuencia cardiaca durante el ejercicio será mayor que en días fríos.
  • En días calurosos, haz ejercicio en exteriores temprano por la mañana o al final de la tarde, cuando hay menos calor.
  • Bebe agua antes y después de hacer ejercicio.
  • Si planeas hacer ejercicio durante más de 30 minutos, suspéndelo y bebe agua cada 15 a 20 minutos.
  • El atuendo apropiado también es importante. Usa ropas ligeras, holgadas, fabricadas de telas que permitan el paso del aire.

Toma precauciones en clima frío

En clima en extremo frío y ventoso, la piel expuesta puede congelarse en un periodo breve, un padecimiento llamado congelación.

  • Si haces ejercicio en frío extremo, protege tanto como sea posible la piel expuesta.
  • Al igual que al hacer ejercicio en clima caluroso, asegúrate de beber líquidos en abundancia.
  • Usa una vestimenta adecuada para las condiciones. Llevar puestas varias capas de ropa es la mejor estrategia en el frío.
  • En condiciones de frío o viento extremo, usa sobre la boca y la nariz una bufanda suave o una mascarilla para aire frío. Además, trata de respirar por la nariz porque la nariz calienta, filtra y humedece el aire antes de que entre a los pulmones.
  • Asegúrate de usar un sombrero: la mayor parte del calor se pierde por la cabeza.

Trata una lesión

  • Si te tuerces un tobillo o una rodilla, no hagas caso omiso de la lesión ni esperes simplemente que mejore.
  • Acude con un médico y sigue sus recomendaciones.
  • Permite que transcurra tiempo para que la lesión sane antes de probarla de manera muy vigorosa.