¿Cómo puedo medir mi frecuencia cardiaca?

¿Cómo puedo medir mi frecuencia cardiaca?

Para medirte la frecuencia cardiaca,simplemente mídete el pulso.

Para tomarte el pulso en la muñeca, coloca dos dedos entre el hueso y el tendón sobre la arteria radial, que se encuentra en el lado del pulgar de la muñeca.

Cuando sientas el pulso, cuenta el número de latidos en 15 segundos. Multiplica ese número por cuatro para calcular tus latidos por minuto.

Existen muchos factores que pueden influir en la frecuencia cardiaca como la edad, la condición física, tomar medicamentos, entre otros.

Consulta a tu médico si tu frecuencia cardiaca en reposo está por encima de 100 latidos por minuto o si tu frecuencia cardiaca en reposo está por debajo de 60 latidos por minuto.

El plan del día laboral

El plan del día laboral

1. Planifica tu día. Si planeas cada día, mejorará tu visión global sobre tus responsabilidades y serás capaz de anticipar reuniones difíciles o identificar nuevas tácticas para mejorar tu desempeño.

2. Establece prioridades. Aprende a establecer prioridades; así te asegurarás de que las tareas más importantes no quedarán sin resolver.

3. Un tema cada vez. La concentración siempre es importante, aunque tengas que atender y solucionar muchos temas distintos.

4. Aprende a decir que no. De todas tus actividades, ¿cuántas son generadas por ti y cuántas son producto de haber dicho que sí a un amigo o miembro de tu equipo?

5. No sobrecargues tu agenda. El día no va a extenderse sólo porque tú no sabes negarte a un favor.

Crea tu ritual antes de dormir

Crea tu ritual antes de dormir

Todas las noches, sigue la misma rutina antes de acostarte. Esto le indicará a tu cuerpo y mente que están listos para dormir.


Puedes seguir este ejemplo para crear tu propia rutina:

  • Apaga las luces una hora antes de acostarte.
  • Usa luces tenues en tu recámara.
  • Revisa que estén cerradas todas las puertas y ventanas de tu casa.
  • Cepilla tus dientes.
  • Lava tu cara con agua tibia.
  • Practica la respiración profunda por cinco minutos.
  • Metete en la cama.

Medidas de prevención contra las adicciones

Medidas de prevención contra las adicciones

Apoya con el ejemplo. Promueve entre tu familia la sana convivencia. Si consumes alcohol, hazlo con moderación. Usa los medicamentos recetados según las indicaciones. No consumas drogas ilegales

Conoce a los amigos de tus hijos. Presta atención a las actividades que realizan y los gustos que tienen.

Fomenta en tus hijos valores positivos hacia la vida. Es importante que los jóvenes tengan respeto por la vida.

Escucha. Es importante que prestes atención a las preocupaciones de tus hijos, y que estés abierto a darles consejos y no solo los reprendas por sus actos.

Brinda apoyo. Alienta a tu hijo cuando tenga éxito. Un vínculo fuerte entre tú y tu hijo adolescente podría ayudar a prevenir que consuma drogas.

Fomenta actividades saludables. La convivencia con tus hijos debe ser sana, así sabrán que para divertirse no es necesario el consumo de alcohol u otras drogas.

Para comer porciones más pequeñas

Para comer porciones más pequeñas

Controlar las porciones es importante cuando estás tratando de perder peso y no volver a aumentarlo.

1. Cuando comas en un restaurante, pide para llevar la mitad de la comida.

2. Aprende a comer con atención, mastica y saborea cada bocado, comer de forma apresurada genera que aumentes la porción de alimentos.

3. No comas de la caja ni de la bolsa de alimentos.

4. No comas frente a la televisión ni la computadora, ni mientras hablas por tu celular.

5. Coloca tu comida en un plato y llévalo a la mesa. Deja el resto de la comida en la estufa y lejos de la mesa.

¿Sabes qué es el entrenamiento por intervalos?

¿Cómo ser más resiliente?

El concepto de “entrenamiento por intervalos” es bastante simple. Puedes hacer cualquier cosa por 30 segundos o incluso durante un par de minutos. Y luego, una vez que recuperas el aliento, serás capaz de hacerlo nuevamente. Durante este entrenamiento, puedes alternar entre realizar ejercicios con un alto y un bajo nivel de esfuerzo.

Si el ejercicio que realizas es caminar, y estás en forma, podrías incorporar breves periodos de trote a tus caminatas rápidas regulares.

Si no estás en tan buen estado físico, podrías alternar caminatas tranquilas con períodos de caminatas más rápidas.
Si nadas, alterna un par de vueltas rápidas con vueltas más lentas. La intensidad y la duración de cada intervalo dependerán de cómo te sientas.

Si presentas alguna afección de salud crónica o no has practicado ejercicio con regularidad, consulta a tu médico antes de intentar un entrenamiento.